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Este blog estará siempre abierto a aquellos que de forma independiente y desinteresada deseen aportar su granito de arena para difundir y engrandecer la cutura de la tauromaquia en cualquiera de sus manifestaciones.

lunes, 11 de abril de 2011

Juan Mateos, capítulo aparte.

Una vez escuché decir al maestro  Antoñete que con sólo ver andar a una persona es suficiente para saber que lleva un torero dentro.

Sólo hay que ver de lejos a Juan Mateos, para darse cuenta que la afirmación del maestro era verdad.

Y  por más que trates de quitarte importancia, de esforzarte por pasar desapercibido, en cada uno de tus gestos, ese torero que llevas dentro se rebela, aparece y se muestra con esa naturalidad que tienen los que de verdad son grandes en lo suyo.

La primera vez que coincidimos fue en un concurso de aficionados y recuerdo como si fuera ahora uno de esos comentarios que se escuchan en esos momentos de tensión anteriores a torear. Fue apenas un susurro, una confidencia entre espectadores: ¡ese tiene pinta de torero!
Tú seguiste a lo tuyo, quizás ni lo escuchaste.
Y yo para mis adentros y muerto de miedo, pensé ¡ya lo creo, no tengo nada que hacer!

Hoy después de algunas aventuras compartidas, me has demostrado que un aficionado puede llegar a torear con la suavidad y el gusto del más elegante de los toreros.

Por eso tu actuación del sábado 9 de abril de 2011 en Encina Hermosa, quizás sorprendiera a algunos.
Pero a mí no. El viaje ya valía la pena sólo por verte torear. Por eso compartir plaza contigo tenía  el sabor inolvidable de aquellas propinas que recibíamos cuando niños.

Y triunfaste. Porque toreaste como eres.

Y eso que la mañana no empezó bien, pero te enfrentaste con raza a una becerra que ponía en apuros a los propios profesionales. No le perdiste la cara, cuando lo más fácil era saltar la tapia.

Pero después vino lo mejor, casi toda la tarde sobre la mano derecha.

Con ese respeto  y esa generosidad hacia los compañeros que siempre has demostrado dictaste una lección con la añoja. Y otra con la erala. Y otra finalmente con el novillo, en el que te vi por momentos emocionado.

Lecciones de aficionado.
Lecciones de torero bueno.



Juan Mateos es aficionado práctico, triunfador del II Curso para Aficionados Prácticos en Encina Hermosa.

domingo, 10 de abril de 2011

En los cursos de Encina Hermosa siempre pasan cosas…

He conocido a algunos aficionados buenos que utilizaban con frecuencia la expresión “hoy no ha pasado nada” para resumir una tarde de toros vacía, sin emoción, en la que ni toros ni toreros habían conseguido transmitirles emociones dignas de guardarse en la memoria.

Ayer toreamos reses de Coquilla en Encina Hermosa y, la verdad es que pasaron muchas cosas.
Y eso que el examen fue exigente.

Bien puede Don Mariano Cifuentes, el ganadero, estar satisfecho. Por presentación y por comportamiento de los animales. Todas las reses –bien elegidas para las diferentes rondas-  hicieron honor a su encaste. Y embistieron con bravura. Y tuvieron fuerza. Y mantuvieron nuestra atención mientras aguardábamos turno para torear y… ¡no perdonaron un fallo a cuantos  nos pusimos delante!.

Pero honestamente debo reconocer que esta es la base de la tauromaquia. Y debería ser su única ley: el toro bravo y el torero capaz. Y quien no lo sea,  pues a la tapia y en paz.

Ahora bien, honor y gloria para los que consigan dominar y conducir esas embestidas. No premio de segunda categoría. Triunfo grande y orgullo de torero.

En mi caso – y perdonadme que hable de mí- me siento feliz por haber tenido la oportunidad de haberme puesto –creo que con dignidad-  delante de una vaca de Coquilla y conocer en primera persona la exigencia de este encaste.
Y  creo que así debemos sentirnos en mayor o menor medida cuantos participamos en la jornada de ayer.

Pero decía al principio que pasaron cosas:

Pasó que ayer los regatos de Encina Hermosa añadieron a su caudal de agua un torrente de ilusiones, de pasión transparente de torerillos sudorosos que hoy son todos ellos, no me cabe la menor duda, mejores aficionados.

Pasó que ayer algunos profesionales del toro destinaron un día de su vida a cultivar el vivero de la afición y, a cambio de su amabilidad, cariño, consejos y su calidad torera (cómo estuvo el maestro Iván Vicente) cosecharon  un nuevo grupo de partidarios que se alegrarán cada vez que su nombre figure anunciado en los carteles.

Pasó que ayer recibimos una lección de valor y amor propio de un hombre que nos mostró,  como pocas veces lo he visto, que para triunfar hay que apostarlo todo. Y asustar, si es preciso al público y al mismo toro. Juan Hidalgo, torero macho.

Pasó que ayer recibimos una lección –quizás la más amarga- de cómo un torero ha de tener la hombría y la sensatez de dejarlo cuando no lo ve claro. Y a la vez mostrar su voluntad firme de seguir preparándose y aprender. No tengas duda Charly que tu enorme afición hará que llegue el momento en el que puedas repetir  esos dos o tres muletazos con los que sueñas.

Pasó que ayer vimos como un trozo de papel doblado dentro de un sombrero, aunando suerte y justicia, es capaz de borrar en un segundo la imagen de la frustración y dibujar en la cara de un hombre una sonrisa de felicidad plena. Lo imprevisto, lo que ya no se espera puede ocurrir. Pero ha de cogerte preparado y dispuesto. Y  tu Juan Carlos lo estabas.

Pasó que ayer vimos como en el toreo nada es seguro ni nada está escrito. Los pronósticos no sirven y vemos como el castillo de naipes que se eleva con la suerte, los turnos, los lotes, se derrumba con estrépito quizás por pequeños detalles que escapan a nuestro control.

Pasó que ayer vimos como la suma de afición, modestia  y discreción fuera del ruedo  más la  torería, la calidad y el valor ante las reses permitieron a Juan Mateos proclamarse triunfador de este encuentro de aficionados. Y supo agrandar su triunfo con la virtud de la generosidad.  

Y pasó ayer que un pedazo de aficionado, torero y amigo vio hacerse realidad el sueño de lidiar y matar su primer novillo. Y yo que lo vi no sabéis cuanto me alegro. Pero esto merecerá un capítulo aparte.


Mientras tanto mi recuerdo para quienes por una cosa u otra no pudísteis asistir y mi enhorabuena y admiración para todos cuantos participasteis ayer en esta jornada en la que verdaderamente pasaron muchas cosas.

viernes, 1 de abril de 2011

Dicen de nosotros

He leído un post en facebook sobre las cosas que dicen los antitaurinos de nosotros y, aunque no se si merece la pena dedicarles algún esfuerzo, quizás es posible ofrecer algunos argumentos y su contraposición con una "sociedad moderna y progresista".
Lo hago más por el ejercicio de realizar una síntesis de reflexiones variadas que por intentar convencer a nadie.
Pero en fin, os las ofrezco y espero que no os aburran.

"Dicen que el espectáculo taurino es sangriento".

Absolutamente inobjetable. Totalmente de acuerdo.
En todo caso el espanto por la sangre no es nada frente al que produce la presencia cierta de la muerte.
La sangre y la muerte son reales y se muestran de verdad en este espectáculo.
La sociedad actual pretende conducirnos hacia una vida ilusoria en la que lo que no se ve no existe. Por eso su empeño en ocultarlo.
Hay dos formas de enfrentar la muerte:
- Aceptar que existe y tener el valor de mirarla cara a cara.
- Empeñarse en ignorarla y tratar de ocultarla por cualquier medio.

No conozco aficionados a quienes la muerte les produzca placer, a mí me estremece como a cualquiera, pero creer que el gesto de cerrar los ojos y ocultarla nos pone a salvo resulta pueril.
Querer hacer creer al conjunto de la sociedad que esta última actitud es la única éticamente aceptable y tratar de imponerla como única conducta no reprobable resulta una inversión de los valores más profundos del ser humano.
La cobardía se impone al valor como respuesta frente a la dificultad Esto conduce a una sociedad que debe rendirse antes que que luchar.
¿Es esta acaso la "nueva" definición de progresismo? ¡Ay si los abuelos levantaran la cabeza!


"Dicen que el toro está en desventaja pues es bruto y el hombre inteligente".

Absolutamente inobjetable. El animal es burlado por los engaños y no termina de darse cuenta de quién lo está toreando.
Esto no es exactactamente así. El animal es burlado hasta que descubre el engaño. Y puedo aseguraros que lo descubre. Cualquiera que haya toreado detecta inmediatamente cuando el animal ha descubierto el engaño. Y lo sufre en sus carnes. ¿Acaso la voletereta y la cornada no existen?.

Cada embestida es diferente e imprevista. El peligro no está en el tamaño de las astas, éste únicamente incrementa la magnitud de las consecuencias del error del torero.

Torear es una exhibición continua de inteligencia, de anticipación, de rapidez de reflejos, en definitiva de estar atento y darse cuenta de lo que pasa y de lo que hay que hacer. De capacidad de reacción y de adpatación  a una situación nueva y desconocida.
No parecen todos estos aspectos reprobables ni asuntos de los que no debamos extraer lecciones para la vida.

Claro que quizás sea más ética su contraposición a través de una sociedad que parece que pretenda reservar la inteligencia únicamente para quienes la dirigen. "Nosotros decimos lo que es bueno para ustedes, señalamos el camino y ustedes ciegamente lo siguen" pero, ¿acaso no es esta la definición de torear?
Lo salvaje y cruel en este último caso es que a quien se torea es a las personas.




"Dicen que el toro es bravo porque lo "vuelven" bravo a punta de artificios".

Falso. El toro de lidia nace con bravura porque así lo seleccionan con mucho esfuerzo, constancia, dedicación e inteligencia los ganaderos.


Aparecen nuevamente 4 valores éticos necesarios y admirables. Cuatro lecciones que el aficionado extrae de la fiesta con carácter básico y que todos reconocemos como el cimiento sobre el que se fundamenta el éxito.

Es posible que en nuestra sociedad actual esto resulte anticuado. La pedagogía moderna hace tiempo que dejó de poner el acento en el esfuerzo, la constancia y la dedicación como bases para el aprendizaje.




"Dicen que al toro lo molestan y hieren para que embista".

Absolutamente inobjetable. Al "molestarlo" el toro demuestra su bravura y el torero su capacidad para dominarla.

El superior valor de "no molestar" conduce, con las conocidas consecuencias, a la incultura de lo "políticamente correcto" como actitud ideal.
No insistiré más sobre ello.


"Dicen que al toro le quitan fuerzas al punto de dejarlo incapaz de defenderse".

Falso. Absolutamente falso. Quien esgrima la tesis del toro inválido no sabe de lo que habla.

Pero no importa opinar - incluso legislar- desde la ignorancia. Ya no prima la prudencia frente a la temeridad del ignorante. Y lo que es más grave esta última ya no tiene consecuencias.

En los toros no es así. Extraemos la lección opuesta. Primero becerrista, después novillero, más tarde matador y por último y de forma excepcional maestro y figura.
Prudencia y conocimiento permanente e indisociablemente unidos como camino único hacia el triunfo.

Aquí la temeridad y la ignorancia tienen consecuencias. Y un alto precio que invariablemente se cobra el toro.


"Dicen que por qué los matan, por qué no los torean como en Portugal, cuál es la necesidad de matarlos".

La tradición no puede justificar la barbarie. Tampoco una muerte es más justa que otra.

Podríamos retomar el argumento primero sobre el horror ante la presencia de la muerte y la "necesidad de ocultarla".
Pero creo que conviene incluir una reflexión sobre el simbolismo de una victoria rotunda.

Todos podríamos coincidir en que en la vida, las dificultades deben afrontarse y vencerse de una forma decidida y completa. Hasta hacerlas desaparecer, sin escatimar esfuerzos.

El torero nos muestra que es capaz de enfrentarse al toro con la máxima determinación y superar sus dificultades hasta hacerlas desaparecer de forma completa y definitiva.

Y para ello se sirve de su inteligencia y de su capacidad para defenderse. En el momento de la estocada se invierten los términos de la tauromaquia y el hombre pasa de defenderse a atacar. Asume el máximo riesgo frente a la dificultad para finalmente vencerla.



"Dicen que el espectáculo taurino no tiene nada de artístico y que sólo lo ven seres humanos insensibles".

En los anteriores argumentos he querido poner de relieve la capacidad de la tauromaquia para transmitir valores éticos relevantes y necesarios.
Sería suficiente para su consideración como hecho cultural.

Pero es que la tauromaquia tiene una componente artística esencial. Podemos convenir que el arte surge de la suma de la necesidad del autor para  expresar ideas, sentimientos  y emociones, en combinación con la capacidad del espectador para recibir ese mensaje desde un punto de vista intelectual, emocional o estético.

Y sin embargo la potencia expresiva y comunicativa del toreo brota con una explosividad y vehemencia no comunes en otras artes.
El olé brutal y unánime sólo se experimenta con una intensidad pasional en el mundo de los toros.
Y no sólo en el espectáculo taurino. Lo he vivido en la plaza, en el campo e incluso en el  toreo de salón.

La opinión de que torear es mucho más que desafiar al toro es unánime entre quienes torean.
Todo aquel que se inicia en el toreo tiene una primera necesidad de sentirse capaz, al igual que quienes se inican en la pintura o en la música tienen una primera ncesidad (y satisfacción) de lograr una base técnica suficiente.
Pero inmediatamente surge la necesidad de expresarse.
En esa  búsqeda de comunicación con el público y con uno mismo está la esencia del bien torear.
No hay nada más frustrante que terminar de torear y sentir en lo más íntimo esa sensación de "no haber dicho nada". Uno puede llegar incluso a sentirse ridículo y fuera de lugar.
Desde los espectadores ocurre igual. Cuando el torero ha finalizado su faena y los espectadores abandonan la plaza los comentarios más duros y crueles son aquellos de "este o aquél torero dicen poco". Sin duda a juicio de los espectadores sobraban en el cartel. Estaban fuera de lugar.

Definitivamente el toreo queda fuera de lugar cuando se desprende de su componente artística.

Por esta razón es imprescindible sembrar la idea de que el espectador taurino es un ser humano insensible.

En la ciencia se entiende que un instrumento de medición es tanto más sensible cuantas más magnitudes y mayor rango de intensidades es capaz de detectar.

El aficionado a los toros es capaz de detectar, diferenciar, evaluar, valorar, saborear, en definitiva sentir un abanico de matices expresivos, estéticos y emocionales que para otros parecen no existir.

¿Quién tiene una limitación mayor en su sensibilidad?


"Dicen que el espectáculo taurino está en decadencia".

Falso desde los datos con independencia de crisis más o menos coyunturales.

Pero no por ello hemos de dejar de reconocer que son nesarias acciones en la dirección de promover, cultivar, cuidar, modernizar  y sobre todo difundir la  tauromaquia.



"Dicen que el espectáculo taurino es anti-ecológico y atenta contra la Naturaleza".

Falso. Todo lo contrario. Sobre la relación del toro y la conservación y cuidado de los espacios naturales y la biodiversidad creo que el argumento es aplastante y me niego a insistir en ello.

Sí haré una llamada de atención sobre la perversión del lenguaje y sus consecuencias.

Son frecuentes últimamente en los programas de fiestas la inclusión de un nuevo espectáculo. Encierros infantiles con "toros ecológicos".

Ruego a Dios que a ningún concejal se le ocurra soltarle a los niños un toro ecológico de verdad.

Amén.

domingo, 27 de marzo de 2011

Ciudad Rodrigo. II Edición del Concurso Internacional de Toreo para Aficionados Prácticos


Si hay un concurso de referencia en España para el toreo de aficionados prácticos sin duda ese es el que se celebra durante estos días en Ciudad Rodrigo.


No sólo por su esmerada organización y por lo emblemático del lugar en el que se celebra.

A mí me cupo el honor de participar en la primera edición de este certamen y debo confesar que este blog, el taller práctico que le da nombre y la mayoría de las actividades que hemos impulsado a lo largo de este último año tienen su origen en gran medida en este concurso.

Me animaron a participar y me hicieron ver que otras formas de vivir la afición son posibles. 
No sólo toreando, o asistiendo a las plazas como espectador sino impulsando actividades novedosas.

Cuando los pioneros del bolsín mirobrigense acuñaron su eslogan “se busca fenómeno”, impulsaron una iniciativa innovadora y pionera que ha rendido espléndidos frutos a lo largo de los años.

Cuando los responsables del hotel Conde Rodrigo se decidieron a lanzar el I Concurso de Toreo para Aficionados retomaron ese impulso innovador en la dirección que, a mi juicio, hoy resulta más necesaria para la fiesta: “Cultivar la Afición”.

No hace muchos días tuve el placer de escuchar al maestro “Viti” hablar sobre esta idea con la que él resumió la estrategia que debe guiar a la Fiesta hacia su permanencia en los próximos años: “En estos tiempos no se trata de defender la Fiesta, sino de cultivar la afición”.
Por eso el Concurso de Ciudad Rodrigo –y cuantas iniciativas se organicen con este fin- merecen nuestro apoyo y deberían atraer la atención de los profesionales del sector y de los medios especializados.
Y para ello se necesitan citas y eventos de referencia. Y el Concurso de Ciudad Rodrigo es una de ellas.
Para mí el mejor ejemplo de acercamiento del toreo a los aficionados con un equilibrio perfecto entre el buen hacer de sus organizadores, la sana competencia entre los participantes  y el amor a la fiesta que nos agrupa a todos.
No quería dejar pasar estos días sin publicar una entrada, en la que me cuesta huir de contar lo que viví, pero que quiero que se centre en reconocer la enorme labor de quienes organizan este fantástico evento.
Para ellos mi agradecimiento, para los participantes de este año mis mejores deseos de suerte y para cuantos leáis esta entrada mi deseo de que en próximas ediciones participéis.

La II edición del Concurso Internacional de Toreo para Aficionados Prácticos se celebra en Ciudad Rodrigo durante los meses de marzo y abril de 2011.

jueves, 17 de marzo de 2011

Jornadas Taurinas en La Rambla

Juan Hidalgo es uno de esos aficionados buenos que transmiten verdadera pasión por nuestra fiesta.
Aficionado práctico, ha dedicado su tiempo e ilusión a organizar en La Rambla (Córdoba) unas jornadas taurinas que se desarrollarán del 22 al 27 de marzo con el cartel que os adjunto.
Desde este blog te deseamos el mejor éxito para estas jornadas.

domingo, 13 de marzo de 2011

II Curso de Toreo para Aficionados en Encina Hermosa. ¡Seguimos soñando!

Generosidad, sencillez y afán de mejorar. 

Estas tres cosas sumadas a su enorme afición por el toro y el toreo son las que han movido a D. Mariano Cifuentes a promover tan rápidamente el II Curso de Toreo para Aficionados en Encina Hermosa.

Esta entrada no quiere quedarse únicamente en una nota informativa sobre una nueva actividad para aficionados prácticos (que afortunadamente van siendo cada vez más frecuentes) sino en una verdadera invitación para asistir.

Participé en la primera edición de este (más que un curso) verdadero Encuentro de Aficionados. 

He leído en varios blogs y reseñas opiniones de muchos y todos tenían un denominador común:
"Vivimos un día inolvidable y soñamos con repetirlo y mejorarlo".
Me sumo a este último sentimiento sin reservas.

El próximo día 9 de Abril de 2011 tendremos la oportunidad de volver a reunirnos y disfrutar de nuevo de torear en el campo, en un entorno magnífico y con unos compañeros quienes  (sin duda por su calidad taurina)  nos harán esforzarnos y crecer como aficionados a torear.

La organización del encuentro incorpora algunos cambios con relación a la anterior edición y se estructurará de la siguiente forma:


Habrá un Matador de Toros que nos asistirá en la lidia y que lidiará una becerra. Con ello podremos disfrutar de la asistencia a un tentadero profesional y tratar de aprender como se debe torear este encaste.

Para los Aficionados Prácticos tendremos 5 añojas, 2 eralas y 1 añojo.
Las añojas se dividirán entre el numero de Aficionados que quieran y posean conocimientos prácticos para ello.

El orden de actuación se establecerá por sorteo en cada vaca y al terminar entre el ganadero y los aficionados prácticos, se votarán los puntos que cada uno obtenga por su labor en esa vaca . De este modo , con la participación de todos, se determinarán  el primer y segundo clasificados en cada una de las añojas.

Tendremos por tanto 5 clasificados en primer lugar y 5 clasificados en segundo lugar.

Los 5 clasificados en primer lugar, siempre sorteando el orden de salida, competirán en una erala, y aquel que obtenga más puntos será el ganador del certamen. Como premio lidiará el añojo.
Con la otra erala competirán los 5 que obtuvieron los segundos premios en las añojas y competirán por el segundo premio del Curso, siempre sorteando el orden de salida y votando al final.

Será después de torear cuando celebremos una comida campera en la que podamos comentar lo vivido, entregar diplomas y premios, para finalmente realizar una visita al Museo y la Ganadería.

Quiero animaros a participar en una jornada que sin duda volverá a resultar inolvidable y felicitar a D. Mariano Cifuentes por el apoyo excepcional que presta a los Aficionados Prácticos y por  hacer  que muchos de nosotros podamos seguir soñando...

Bolsín para Aficionados Prácticos en Moralzarzal

La Escuela de Tauromaquia de Moralzarzal convoca, a través de la Fundación Frascuelo de Bronce, un Bolsín taurino para aficionados prácticos que se desarrollará los próximos 26, 27 de marzo 9 y 10 de abril.
El evento está reservado a aficionados mayores de 18 años y que no hayan toreado nunca de modo profesional.
Fin del plazo de presentación de preinscripciones: 22 de marzo de 2011.