El viernes pasado comenté a unos compañeros de trabajo, que el sábado tendríamos herradero.
- Y eso ¿qué es?
- Hombre, pues herrar los becerros.
- ¡Ah, pues no sabía yo que los becerros llevaban herraduras!
Aunque lo parezca no es un chiste, es una anécdota real que me lleva a pensar que definitivamente la sociedad le ha dado la espalda al mundo rural.
Tal vez nuestra sociedad sofisticada admire la imagen artificial de una naturaleza que desconoce profundamente para después, conocida la realidad, espantarse ante una faena que resume como pocas los valores de eficacia y sencillez que inspiran todo lo que rodea a la crianza del toro bravo.
Y por eso ayer mientras celebrábamos la fiesta anual que es el herradero en la ganadería de Toros de Tierz, supe que tenía que publicar estas imágenes, para que a nadie le quede la más mínima duda de que herreros, herradores, hierros y herraduras no son la misma cosa.
El herradero es día para el encuentro y la tertulia con los amigos |
Ocasión para sentir el frío del invierno y apreciar lo que vale algo tan sencillo como un caldo calentito |
El fuego y los hierros al rojo |
Después, el becerrillo chico al levantarse del suelo |
... desata su furia con el fotógrafo imprudente |
Los más mozos se hierran en el cajón ... |
... ante la mirada atenta del ganadero |
Nada se hace al azar ni por capricho. Todo tiene su sentido |
El guarismo del año nos recordará en todo momento la edad del animal |
que sale del cajón desafiante.. |
... en busca de su querencia... |
.. superando la quemazón de sus marcas ... |
... con su bravura y sus ganas de embestir |
En el herradero hay sitio para todos, profesionales, famosos... |
... buenos amigos |
... invitados de todas las edades |
... y por supuesto los que cada día están en el rabo de la vaca. |
Mientras tanto, en otra parte de la finca... |
... los vientres abombados de las madres... |
... nos dicen que una nueva camada está a punto llegar. |
Bonita faena de campo me encanta!!!
ResponderEliminarQue bonitas imágenes del campo bravo, único e incomparable.
ResponderEliminarMe alegra que disfrutes el campo. un abrazo, felipe. Alberto Marcos Morante
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