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Este blog estará siempre abierto a aquellos que de forma independiente y desinteresada deseen aportar su granito de arena para difundir y engrandecer la cutura de la tauromaquia en cualquiera de sus manifestaciones.

domingo, 30 de noviembre de 2014

En el toro, herrar no es poner herraduras


El viernes pasado comenté a unos compañeros de trabajo, que el sábado tendríamos herradero.

- Y eso ¿qué es? 
- Hombre, pues herrar los becerros.
- ¡Ah, pues no sabía yo que los becerros llevaban herraduras!


Aunque lo parezca no es un chiste, es una anécdota real que me lleva a pensar que definitivamente la sociedad le ha dado la espalda al mundo rural.

Tal vez nuestra sociedad sofisticada admire la imagen artificial de una naturaleza que desconoce profundamente para después, conocida la realidad, espantarse ante una faena que resume como pocas los valores de eficacia y sencillez que inspiran todo lo que rodea a la crianza del toro bravo.

Y por eso ayer mientras celebrábamos la fiesta anual que es el herradero en la ganadería de Toros de Tierz, supe que tenía que publicar estas imágenes, para que a nadie le quede la más mínima duda de que herreros, herradores, hierros y herraduras no son la misma cosa.


El herradero es día para el encuentro y la tertulia con los amigos

Ocasión para sentir el frío del invierno y apreciar lo que vale algo tan sencillo como un caldo calentito

El fuego y los hierros al rojo

Después, el becerrillo chico al levantarse del suelo

... desata su furia con el fotógrafo imprudente

Los más mozos se hierran en el cajón ...

... ante la mirada atenta del ganadero

Nada se hace al azar ni por capricho. Todo tiene su sentido

El guarismo del año nos recordará en todo momento la edad del animal

que sale del cajón desafiante..

... en busca de su querencia...

.. superando la quemazón de sus marcas ...

... con su bravura y sus ganas de embestir

En el herradero hay sitio para todos, profesionales, famosos...
... buenos amigos

... invitados de todas las edades

... y por supuesto los que cada día están en el rabo de la vaca.


Mientras tanto, en otra parte de la finca...

... los vientres abombados de las madres...

...  nos dicen que una nueva camada está a punto llegar. 

martes, 11 de noviembre de 2014

XII Jornadas sobre los Encierros Tradicionales de la Asociación "El Comeso"

Un año más la asociación de caballistas "El Comeso" de Portillo organiza sus Jornadas sobre los Encierros Tradicionales.
Con la de este año son ya XII ediciones lo que nos da idea del tesón y el cariño que ponen en todo lo que organizan, en especial su presidente Ángel Capellán.
Este año se celebrarán los próximos días 21 y 22 de noviembre y en ellas se hablará de toros y caballos, de encierros pero también del rejoneo y de la suerte de varas.

Os dejo el cartel para los que queráis asistir.




lunes, 27 de octubre de 2014

3 Reflexiones sobre la figura del Aficionado Práctico


Foto Héctor Pastone
Ha acabado nuestra temporada y en los últimos días he visto como la figura de los Aficionados Prácticos está siendo objeto de comentarios y fuente de debate.

Más allá de menciones y elogios que agradezco pero que se deben sin duda más al cariño personal que me tienen mis amigos que a cualquier otra cosa pienso que es un buen momento para formular una reflexión en voz alta y para situar nuestra figura en lo que, a mi juicio, debe ser su contexto real y su verdadera dimensión.

En este sentido, me interesa centrar este comentario entorno a 3 aspectos sobre los que conviene pararse a reflexionar:

1º Cada uno debe saber porqué hace las cosas y cuales son sus metas.


Y es que hay muchos porqués a la hora de plantearse acercarse a la tauromaquia desde la persepectiva del aficionado práctico. Tantos como aficionados que torean.

Explicaré el que a mí personalmente me interesa:

Hace unos días he leido un precioso artículo en el que Ignacio Sánchez Mejías nos califica cariñosamente como frikis del toreo. No me molestó. Y le entiendo porque a primera vista tal vez no le falte razón.

Sin embargo, tengo claro que es fundamental hoy en día que el aficionado no se conforme con serlo sino que tenemos obligación de mostrar nuestra afición.

Contrapesar en nuestro entorno de actividad el mensaje antitaurino con nuestro ejemplo personal de combinar nuestra actividad diaria y profesional con la práctica y el amor por nuestra afición, es una de las mayores contribuciones que podemos hacer a favor de la fiesta: hacer visible que se puede ser aficionado a los toros y ser una persona normal.


2º Imprescindible diferenciar toreo profesional de toreo aficionado.


Torear, lo sabéis bien todos, nos brinda el espejismo de la vanidad y a veces nos puede confundir. Sin embargo no debemos perder la perspectiva y hemos de tener siempre presente que la distancia entre el último profesional y el mejor aficionado es sideral.

Son mundos no comparables y creo que se confunde quien trate de ponerse en un plano de igualdad.

Nos relacionamos con los toreros. Nos rozamos con ellos, aprendemos de ellos y mi experiencia me dice que cuando nos acercamos llenos de verdad y vacíos de interés fácilmente podemos llegar a ganarnos su respeto y su consideración.

Pero insisto, debemos tener claro que no somos toreros, únicamente aficionados que torean.


3º Respetar la fiesta y entender que el papel del aficionado práctico es aportar y en ningún caso quitar cosas a la fiesta.


Respetar la fiesta es esencial. ¿Qué aporta el aficionado práctico? Simplemente aficionados con mayor grado de conocimiento, con capacidad de extender en el tendido el criterio y el ejemplo, conscientes en todo momento de que la práctica no es el único camino para convertirse en un buen aficionado, ni es marchamo de superioridad frente a otros aficionados.

Sin embargo, debemos advertir que el riesgo de quitarle cosas a la fiesta desde los aficionados prácticos es cada vez más evidente, quitamos vacas y campo a algunos toreros, encarecemos el precio porque pagamos por torear.

Esto sería un precio tal vez asumible para la fiesta, y que podemos compensar haciéndonos acompañar por novilleros y/o profesionales en nuestras escapadas al campo.

Pero lo que me resulta inaceptable es la tendencia que adivino a restar puestos a novilleros sin caballos y sustituir novilladas sin picadores por bolsines públicos con aficionados prácticos, baratos y rentables.

Grave peligro este de hacer daño con nuestra afición al eslabón más débil de la cadena del toreo.
 
Esto último me preocupa cada vez más y trataré al menos de no caer en ello.

domingo, 12 de octubre de 2014

Torear para Lucía


Una vez escuché a una figura del toreo decir que "El toreo es inteligencia y corazón, para conocer al toro y poder expresarlo" ... a la hora de torear "no hay que buscar tanto el éxito sino buscarte a ti mismo".

Pero muchas veces los toreros y los ganaderos nos demuestran en esa búsqueda de ellos mismos que lo mejor que tienen va mucho más allá de lo que hacen delante de los toros.

En esta ocasión, como en tantas otras, los toreros ponen su vida en juego para ayudar a los demás, y sin dudarlo se ponen al servicio de quien les necesita.

En esta ocasión es Lucía, a quien el sistema que soportamos entre todos no es capaz de dar el paso y ofrecerle el tratamiento que necesita.

Pero los toreros sí y los ganaderos también. Aquí tenéis sus nombres:



Será en la Villa de Simancas el próximo domingo 19 de octubre a las 5 de la tarde. 

Estoy seguro de que sus vecinos y los aficionados sabrán estar a la altura.

martes, 30 de septiembre de 2014

18 de Octubre de 2014. Jornada Campera.

No paramos.

No hay forma de que se nos cure el veneno y ya que no tenemos remedio, pues ¡qué menos que disfrutarlo!

A finales de Julio cerrábamos nuestra temporada de 2014. Han pasado apenas un par de meses y los compañeros del grupo ya andan inquietos. Tienen la mirada viva y la ropa se les hace pequeña. No se aguantan a ellos mismos.

Cada vez que nos vemos, un saludo y el inevitable ¿Habrá que hacer algo?

Así que nada, otra vez al lío, a la feliz complicación de alegrarnos la cara y repartir sonrisas.

De modo, que sí, que el 18 tenemos lío. Que lo vamos a pasar de miedo, que puede acompañaros quien queráis, que el ganado será de garantías. Que los maestros vienen encantados.

Que otra vez se abrió el plazo para soñar.

Información a través de tallerdetoros@gmail.com


martes, 16 de septiembre de 2014

Tauromaquias Populares

Creo y asumo la tauromaquia en todas sus manifestaciones.
Creo que hay mucho desconocimiento y poco estudio sobre los temas.
Creo que a los antis y sus críticas no les detendrá la abolición de las tauromaquias populares, les dará pie para continuar su presión hacia el resto de espectáculos.

Resulta difícil, cada año más, defender esta opinión con el nivel de presión al que se nos somete, y sin embargo es preciso.

No me dirijo a los antis, sino a los aficionados que a veces, ante la presión, dudan. Hubo un tiempo en el que yo también dudé. Hubo un momento en el que necesité preguntarme ¿qué es la tauromaquia? ¿de dónde viene esto que me apasiona?

La tauromaquia popular es la fuente, el origen y el lugar en el que se custodia la esencia del enfrentamiento del hombre con el toro. De cualquier hombre y a cambio de nada. Ahí nació y surgió nuestra afición y los festejos populares nos lo recuerdan cada año con la crudeza y con la verdad de ponernos delante (tal vez demasiado a las claras para algunos de vosotros) de que la tauromaquia es la lucha del hombre contra la fiera, de la vida contra la muerte.

O aceptamos y asumimos la importancia de este hecho, o todo queda en nada. La tauromaquia es mucho más que ver a las figuras ponerse bonito.

Encierros, capeas, espantes, bous al carrer, a la mar, la vega, el jubilo, también son tauromaquias, tanto como rejones, forçados, toreo cómico, novilladas y corridas. ¿Es verdaderamente aficionado quien las desprecia? No os rindáis, aficionados, a la idea de reducir la tauromaquia. Acercáos a ellas con mente abierta, conocedlas, premiad con vuestra presencia y aplauso lo que os guste y mientras tanto tratad de descubrir lo muchísimo que hay detrás de la tauromaquia popular.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Proverbio árabe: "Los perros ladran, la caravana pasa"




Los perros, que son expertos en lenguaje corporal, ven en los ladridos su forma de comunicarse.

Hay muchas formas de ladridos, los hay que pretenden avisarnos de algo, a veces expresan su miedo, descontento, entusiasmo por jugar, querer comer, beber, querer salir a la calle…

Pero hay un ladrido que se caracteriza por ser fuerte y repetitivo, que se va volviendo más grave a medida que el desconocido se acerca. Es un ladrido territorial, el del perro que ve amenazado su territorio y quiere reforzar con él su posición dominante que, en su forma de ver, siente amenazada.

¡Qué duro te debe resultar cargar con el peso de defender tu condición de ser el único, acaso el último guardián del grial del toreo!

Por eso entiendo que - en tu delirio - cualquier opinión diferente que se aleje de tu ortodoxia y que pueda interesar a otros te produzca el vértigo de quien, pretendiendo salvar a la princesa del cuento cae – infortunado - al vacío desde la más alta torre.

Y claro, hueco de argumentos y sobrado de despecho, desenvainas en nombre del honor y la buena fama, lanzando desafíos personales.

Con ello ha firmado usted, D. Enrique Martín, un tres en uno para la historia: grotesco, patético y pueril. Póngale el orden que prefiera.

Viene todo esto a cuento de las deslumbrantes declaraciones de este illuminati taurino que se expresa en estos términos sobre los causantes de la deforestación de aficionados que, según él, está sufriendo la fiesta de los toros:

“Quizá piensen que mi dedo señala únicamente a los señores empresarios, pero noooo, que no tengan pena el resto de taurinos, que tanto aquellos que rebañan hasta el último céntimo, incluso no atendiendo a sus obligaciones de pago, sino que también son culpables los que se venden por un café, por una pasadita de mano por el lomo, por una invitación a una tienta o una capea, convirtiéndolos además en “aficionados prácticos”, lo que les da el derecho a opinar, apoyando sus comparecencias en la experiencia de haberse puesto. ¿No saben na! Los unos y los otros saben lo que se hacen. Cogemos una voz autorizada, le llenamos la tripa, le soltamos eso de “¡Bieeeeen torero!” y tenemos de nuestro lado a un buche agradecido por los siglos de los siglos. Cada uno a lo suyo, unos usan la palabra como una guadaña, dispuestos a cortar sin miramientos en el vergel de la historia, pisoteando el nombre de los maestros que engrandecieron la Fiesta, con el único fin de ensalzar la vulgaridad de los mediocres de los que esperan sus regalías. Lo mismo nos cuentan la perfección de la tauromaquia de un pegapases, como la fina elegancia de un fracaso de un señor al que se empeñaron en convertir en figura. ¿Cabe mayor ruindad? ¿Cabe mayor indignidad servidumbre y servidumbre? Pero claro, estos vicios de señorito hay que pagarlos y por lo que se ve, con creces. Es necesario comprometer la honra no solo de querer ser buen aficionado, también hay que embadurnar la buena fama como persona. Y luego exigen respeto. Lo siento, pero entre esos tipos y yo hay algo personal”.

Tengo la suerte de no conocer a este hombre personalmente y, a diferencia de él no me siento concernido en lo personal.

Sus despectivas alusiones hacia los aficionados prácticos son, como el ladrido del perro, frecuentes y repetitivas.

Pero calificar nuestra afición de “vicio de señorito” y señalarnos como “ruines, indignos y serviles culpables de los males de la fiesta” me resulta tan injusto, tan fuera de tono, tan poco elegante que no puedo por menos que contestar.

Y como, al contrario que él, achaco sus opiniones más a la ignorancia que a la vileza de carácter, me permito recordarle porqué en octubre de 2010, decidí junto a un grupo de amigos dar el paso de impulsar la figura del aficionado práctico.

Desde entonces como dice el proverbio, mientras los perros ladran la caravana pasa, y he visto con enorme alegría y admiración surgir muchas iniciativas en nuestra misma dirección que es completa y diametralmente opuesta a la que este señor denuncia.

Esto es lo que nos inspiró entonces y hoy:

“La corrida de toros es un espectáculo tan intenso que es capaz de llegar a todos los espectadores. Pero ¿cuantos son realmente capaces de apreciarlo en su totalidad? ¿Cuantas veces hemos oído hablar de la diferencia que hay entre público y aficionados?
Mirar y ver !qué distinto! ... y sentir !qué grande!
Aquí está la clave de nuestro taller de tauromaquia.
Queremos que los aficionados mejoren su formación y puedan ver, conocer y apreciar las técnicas de torear (no somos dogmáticos ni talibanes de un único tratado de tauromaquia).
Queremos que los aficionados puedan sentir la emoción y la dificultad de torear para poder valorar mejor lo que hacen los toreros.
Queremos hacer más y mejores aficionados
!Ojalá lo consigamos!”  (Ver el artículo completo)